28-06-2009
La estación de Metro de Pacífico se climatizará con energía de la tierra
Será la primera estación de la red de Metro con un sistema geotérmico de climatización. Esta instalación ahorrará hasta un 75% de energía y se reducirán en un 50% las emisiones de CO2
La estación de Metro de Pacífico se convertirá en unos meses en la primera estación de la red de
Metro capaz de generar su propia energía para la climatización de sus instalaciones gracias a un
sistema de intercambio energético basado en la geotermia, que permite obtener calor y frío de la
tierra. Este sistema, cuya instalación ha supuesto una inversión de 700.000 euros, permitirá
ahorrar hasta un 75% de energía y reducir en un 50% las emisiones de CO2.
Este proyecto, impulsado por la Consejería de Transportes e Infraestructuras, puede marcar
una tendencia en lo relativo al suministro energético de Metro de cara a su progresiva implantación
en el resto de la red. En esta misma línea se inscriben otras medidas de ahorro energético
implantadas por Metro, como la ralentización de las escaleras mecánicas cuando no son utilizadas
para reducir su consumo, la colocación de cristaleras en los accesos de las estaciones para
aprovechar la luz solar en la iluminación o la instalación de acumuladores en los trenes que
permiten recuperar parte de su energía de frenada.
La energía geotérmica permite aprovechar el subsuelo como fuente inagotable de energía para
generar tanto calefacción como refrigeración, ya que basa su funcionamiento en la capacidad de la
tierra, a partir de una cierta profundidad, de acumular el calor procedente del sol, manteniendo
una temperatura prácticamente uniforme a lo largo de todo el año.
Gracias a esta instalación, que cuenta con la subvención de la Consejería de Economía y
Hacienda, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), se dotará
de un sistema de climatización completamente respetuoso con el medio ambiente a los andenes de la
línea 1 de la estación de Pacífico, así como a los cuartos técnicos y a los locales comerciales de
la estación, lo que supone una superficie total de 1.090 metros cuadrados (640 m2 en andenes y 450
m2, en locales comerciales y dependencias).
Análisis del terreno
El sistema funciona a través de un intercambiador de calor terrestre y unas bombas de calor
geotérmico que ceden calor al suelo cuando funcionan como refrigeración y absorben calor del suelo
mientras funcionan como calefacción.
La instalación de este sistema ha supuesto una inversión de 700.000 euros y estará lista para
su puesta en marcha durante el verano. En las fases iniciales del proyecto se procedió a la
realización de estudios previos de hidrogeología en la zona, para determinar la viabilidad del
terreno y sus características en cuanto a temperatura, conductividad térmica media y profundidad
del nivel freático.
Sobre la base de los resultados de dicho estudio, se determinó la implantación de un
intercambiador de calor terrestre formado por un bucle cerrado que consiste en 32 tubos en forma de
‘U’ de polietileno de alta densidad introducidos a unos 150 metros de profundidad, ya
que a esa profundidad la temperatura del suelo es de unos 15º. Por el interior de estos tubos
circularía un gel especial capaz de mantener unos determinados valores térmicos. Posteriormente,
una serie de bombas de calor geotérmico se conectan a este intercambiador de calor para transferir
el calor o el frío extraído del subsuelo al sistema de distribución (a los sistemas de
ventilación), lo que permite hacer llegar a la estación la calefacción o la refrigeración en cada
caso.
Este sistema presenta una serie de ventajas respecto a los sistemas tradicionales, como el
ahorro energético y la menor dependencia del suministro eléctrico de la red. Se estima que por cada
kW de energía eléctrica consumida por este tipo de sistemas, se puede generar como mínimo 4kW de
refrigeración o 4 kW de calefacción, mientras que con los sistemas convencionales de climatización
por cada kW de potencia eléctrica se generan aproximadamente 2 kW de calefacción o refrigeración.
Esto supone un ahorro energético de entre el 50 y el 75%.
Menos emisiones de CO2
Además, en épocas intermedias, como la primavera o el otoño, se podría realizar enfriamiento
gratuito impulsando agua de circulación por los colectores con un coste energético mínimo ya que no
intervendrían las máquinas térmicas de producción. Este considerable ahorro de energía permite a su
vez la reducción en un 50% de las emisiones de CO2 y la reducción de la contaminación acústica, ya
que no hay emisiones de ruido. Por último, este sistema tiene unos bajos costes de mantenimiento y
posibilita el incremento de la vida útil de las instalaciones.
Esta actuación se enmarca dentro de la política general de Metro que busca optimizar todos
sus recursos con el fin de contribuir al desarrollo sostenible de la ciudad. En este caso concreto,
se trata de mejorar la eficiencia energética mediante la utilización de energías renovables
medioambientalmente sostenibles, recurriendo al terreno como fuente inagotable de energía.
Metro de Madrid está llevando a cabo la remodelación de la estación de Pacifico, una
importante estación de la línea 6 con conexión a la línea 1, que suma cerca de 2 millones de
viajeros al mes. Los cambios que supondrán las obras se traducirán en un mayor espacio y en una
mejor accesibilidad debido a la instalación de 3 ascensores y cuatro rampas mecánicas.