El desarrollo de las ciudades requiere de todo tipo de infraestructuras acordes a su
crecimiento. Por supuesto, el sector del transporte en una sociedad moderna es un aspecto clave.
Todo este crecimiento necesita de políticas medioambientales respetuosas con el entorno.
Y aquí el transporte por ferrocarril por sus excelentes cualidades medioambientales, es uno
de los modos de transporte del presente y del futuro. Elegir el suburbano para los desplazamientos
cotidianos es sinónimo de calidad de vida.
Pero las ventajas de este medio de transporte, no sólo son personales, si no que también el
Medio Ambiente lo agradece.
Uno de cada cuatro desplazamientos que se realiza en Madrid se hace en el suburbano.
Las emisiones de dióxido de carbono que recibe la atmósfera de Madrid por los desplazamientos
por carretera, representan el 39% del total frente al 0.7% que ocasionan los desplazamientos en
Metro de Madrid. Si los 2 millones y medio de usuarios que utilizan cada día este medio de
transporte para sus desplazamientos lo hicieran en vehículo privado, la atmósfera recibiría diez
mil toneladas extras de CO2.
No hay que olvidar que más de 95% de la red de Metro de Madrid transcurre bajo tierra, sin
ocupar grandes espacios en superficie y permitiendo de este modo el crecimiento de las ciudades y
favoreciendo el de las zonas verdes tan valoradas en Madrid.
Si nosotros vamos por dentro, Madrid crece por fuera.
Aunque el 95% de la red es subterránea el mantenimiento de las estaciones también repercute
en el Medio Ambiente. Para que el impacto sea menor se han desarrollado importantes proyectos, por
ejemplo;
Las escaleras mecánicas se ralentizan, de manera que cuando no son utilizadas su consumo
energético es mínimo.
Todas las luminarias de las estaciones son de última generación, lo que garantiza una mayor
duración y menor consumo energético.
El sistema automático de apagado también minimiza el consumo.
Nuestros trenes incorporan sistemas automáticos que ajustan informáticamente su velocidad y que además permiten aprovechar la energía generada en la frenada de los mismos para su reincorporación a la red.
Para minimizar el consumo del agua, hemos modificado el sistema de limpieza en trenes y estaciones logrando un gran ahorrro.
También pensamos en el reciclaje. Por ello hemos instalado papeleras especiales para recoger periódicos, lo que permite además su posterior reciclaje.
De los ocho túneles de lavado que existen actualmente, seis están dotados de recicladoras que permiten recuperar hasta el 80% de la cantidad de agua consumida.
Desde 1994 la instalación de la depuradora para tratar las aguas residuales de los Talleres Centrales en el Depósito de Canillejas, ha permitido disminuir la carga contaminante de nuestros vertidos en un porcentaje superior al 75%.
También creemos en las energías renovables, por eso se ha implantado un proyecto piloto de energía solar para calentar el agua sanitaria en uno de sus Recintos. Si tiene éxito se implantará en los demás centros.
El mantenimiento de los trenes y las estaciones genera gran cantidad de residuos que separamos, clasificamos y almacenamos en los puntos limpios de los Recintos.
Gracias a la construcción de ocho centros, llamados de Acopio Temporal de Residuos (ATR), cada año gestionamos el 0,04% del total de residuos que se generan anualmente en la Comunidad de Madrid.
En Metro de Madrid también creemos en el principio de que el mejor residuo es el que no se
produce, por ello sensibilizamos a nuestro personal a través de campañas medioambientales, porque
el trabajo de cada uno cuenta.
TODOS FORMAMOS PARTE DEL MEDIO AMBIENTE Y ES NUESTRA OBLIGACIÓN CONTRIBUIR AL DESARROLLO
SOSTENIBLE
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