Metro pacta con los sindicatos someter a Vigilancia Sanitaria Específica del Amianto a 3.500 empleados

La medida da cumplimiento a los requerimientos efectuados por Inspección Trabajo y garantiza la salud de la plantilla.
Acuerdo entre la dirección de la compañía y el Comité de Seguridad y Salud. El acuerdo incluye a los maquinistas que hayan trabajado con determinados modelos de material móvil. Además, también estarán sometidos a esta vigilancia otros colectivos como mantenimiento, almacenes y laboratorio. La medida da cumplimiento a los requerimientos efectuados por Inspección Trabajo y garantiza la salud de la plantilla.

Metro de Madrid ha firmado un acuerdo con el Comité de Seguridad y Salud de Metro por el que el suburbano madrileño llevará a cabo la Vigilancia Sanitaria Específica del Amianto a los maquinistas, e instructores de formación cuya incorporación a sus puestos se haya producido antes de noviembre de 2017 y hayan trabajado con determinados modelos de material móvil (vehículos clásicos, vehículos retirados del servicio: 300, 500 y 1000, algunos vehículos auxiliares y trenes de las series 2000,5000 y 6000).

Este acuerdo también incluye a otros colectivos que hayan podido realizar alguna actividad que hubiera podido entrañar alguna exposición a elementos con amianto como los trabajadores de mantenimiento de Material Móvil, mantenimiento de Instalaciones, de Infraestructuras y Obras, y de almacenes o laboratorios. Así, alrededor de 3.500 trabajadores de Metro pasarían estos reconocimientos de forma obligatoria.

De igual forma, el acuerdo contempla ofrecer reconocimientos voluntarios de la Vigilancia Sanitaria Específica del Amianto y, en base a los resultados tanto de caracterización como epidemiológicos, hacerlos obligatorios en el futuro para trabajadores que hayan trabajado en la sección de Vías, tanto en dresinas como en el interior del túnel.

Asimismo, con el fin de garantizar la máxima transparencia en este proceso y desde el compromiso de la salud con los trabajadores, Metro se compromete a que la Vigilancia Sanitaria Específica del Amianto se pudiera extender a otros colectivos de la compañía si fuera necesario.

El consejero de Transportes, Ángel Garrido, destacó que “la prioridad de Metro ha sido siempre proteger la salud de los trabajadores”, y en este sentido, señaló que “siempre se ha buscado el acuerdo con los empleados para llegar a este objetivo”.

Por otro lado, la dirección de Metro mantuvo ayer otra reunión previa al Comité de Seguridad y Salud de Metro con la Comisión de Desaminatado donde también se trató el enfoque sobre el acuerdo pactado para la Vigilancia Sanitaria Específica del Amianto.

GARANTIZAR LA SALUD DE LOS TRABAJADORES

Con este acuerdo, Metro de Madrid quiere dar cumplimiento a los requerimientos efectuados por el Instituto de Trabajo de la Seguridad Social y, a su vez, garantizar la salud de sus trabajadores. Por ello, Metro se compromete a continuar con el proceso de investigación que permita determinar exposiciones pasadas al amianto, aunque si de dicho proceso no pudiera constatarse la exposición a fibras de amianto, se adoptarían dentro del Comité de Seguridad y Salud nuevas medidas alternativas que siguieran garantizando la salud de los trabajadores.

A partir de ahora para realizar las pruebas neumológicas, Metro contará con un colaborador externo. La aplicación de la Vigilancia de la Salud se realizará en función del grado de exposición, de la edad del trabajador, tiempo de exposición y hallazgos patológicos, atendiendo así a los criterios del protocolo de vigilancia sanitaria específica del Ministerio de Sanidad y la Normativa 72 de la SEPAR sobre reacomodaciones sobre diagnóstico y manejo de la patología pleural y pulmonar por asbesto

Hasta ahora la Vigilancia Sanitaria Específica del Amianto se realizaba a los trabajadores pertenecientes a colectivos de mantenimiento de trenes, instalación y señalización, que pudieran haber tenido relación con el amianto. En total, son cerca de 1.000 trabajadores están siendo objeto de estos reconocimientos específicos anuales sin haberse detectado por ahora hallazgos patológicos compatibles con exposición al amianto. Esta vigilancia de la salud se oferta con carácter anual y voluntario.

Además, y como venía haciendo hasta ahora, para descartar cualquier problema relacionado con el amianto, Metro ofrece la posibilidad de realizar pruebas médicas a toda la plantilla para descartar afecciones del aparato respiratorio.

Desde principios de 2018, Metro de Madrid ha puesto en marcha un plan de desamiantado de trenes e instalaciones, pactado con la mayoría de los sindicatos que participan en su seguimiento, que se prolongará hasta 2025 y que eliminará cualquier rastro de este material en la red con un presupuesto de 140 millones de euros.