Las imágenes más impactantes vistas en Metro: un reto de ingeniería y pericia técnica
El icónico monoplaza con el que Sebastian Vettel conquistó su tercer Campeonato del Mundo de Fórmula 1 en 2012 ha dejado a más de uno con la boca abierta estos días. En horario nocturno, este vehículo de Red Bull recorrió varios kilómetros de la red del suburbano madrileño para celebrar la llegada del Gran Premio de España de Fórmula 1 a Madrid. Para conseguir que el monoplaza circulase sobre los raíles fue necesario afrontar un auténtico reto de ingeniería por parte del equipo de ingeniería de Oracle Red Bull Racing, el estudio creativo Andtonic y Metro de Madrid. Para ello, se diseñó una compleja adaptación técnica, nunca antes realizada, que permitió al coche desenvolverse en un entorno completamente diferente al habitual.
El trabajo de adaptación se prolongó durante varios meses y requirió resolver los distintos desafíos técnicos que fueron surgiendo a lo largo del proceso.
Los talleres de Canillejas sirvieron como centro operativo del proyecto. Allí, utilizando sus tornos, se diseñaron y fabricaron en tiempo récord unas ruedas metálicas a medida de 29,8 kilos cada una, aproximadamente el doble del peso de una rueda convencional de Fórmula 1. Estas piezas permitieron al RB8 adaptarse a los raíles del suburbano madrileño y protagonizar una acción inédita que ha sorprendido a todos.